Vandalismo animal

Después de una larga, larga, larga investigación (lleva así meses), parece ser que se ha descubierto al culpable del estado de este cartel que avisaba de... ¿De qué avisaba este cartel?. Bueno, da igual, lo que pusiera es irrelevante. Lo importante es que se ha descubierto que el incidente lo protagonizó una paloma de unos 150 kilos de peso que, no pudiendo elevarse lo suficiente, se estrelló contra la parte superior de la citada señal de tráfico.
El descubrimiento se ha hecho por la confesión del animal, que ya no aguantaba más el remordimiento de haberse dado a la fuga después del accidente. El ave, empleada de una empresa de mensajería ecológica, se distrajo al mirar el GPS para ubicar la Plaza Puerta de Montilla sobre la que tenía indicaciones el aparato de llevar construída desde el año 2004 cerca del lugar. Por supuesto, no pudieron practicársele pruebas de tipo pericial para saber si volaba "bajo" los efectos del alcohol o no. El jefe de policía local manifestó que caerá todo el "peso" de la ley sobre el animal.






















¿Cuántas personas de Montilla conocerán este sitio? Yo diría que todas, ¿no?. Todo el mundo pasa por aquí alguna vez, sobre todo en las calurosas noches de verano, buscando el fresquito y los caracoles del Carrasquilla que, si bien hace tiempo que dejaron de ser los mejores del pueblo, siguen siendo los más populares. Al bar habría que agradecerle que sea el único que pone vida en este pobre páramo montillano que en algún momento de la historia local llegó a servir hasta de plaza de toros (Calvo Poyato dixit). Ahora los únicos cuernos que asoman son los de la carne arrastrada que sirve en vasos el barecito y del sitio, de particular encanto, el ayuntamiento ni se acuerda. Lleno de coches, como tantos otros lugares del municipio, se pierde el uso como zona verde o zona peatonal y se convierte en otro más. En otro sitio abandonado más del que sólo se acuerdan las sillas verdes del Carrasquilla en temporada de caracoles. Por cierto, la cabecita rubia de abajo es la de mi niño, que ya pedía a gritos salir en el blog. No sé si le gustará verse sólo así, recortadito y de espaldas, pero es lo que hay.